Usa cubiteras para congelar caldo, pesto y pasta de tomate
La mayoría de recetas piden una o dos cucharadas de pasta de tomate, un poco de caldo o una cucharada de pesto — no todo el envase. Vierte lo que sobre en cubiteras y congélalo. Cuando estén sólidos, saca los cubos y guárdalos en una bolsa de congelador.
Cada cubo son aproximadamente una o dos cucharadas — la porción perfecta para cocinar. Nunca más tirarás media lata de pasta de tomate ni verás un frasco de pesto llenarse de moho en el fondo del refrigerador. Funciona igual de bien con leche de coco, vino, mantequilla con hierbas y jugo de cítricos.
La idea
Congela porciones pequeñas de caldo, pasta y salsas en cubiteras para tener siempre la cantidad exacta.
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