Cómo ayudar a alguien durante un ataque de pánico
Mantén la calma, guía su respiración y recuérdale que pasará — tu presencia serena es la ayuda más poderosa durante un ataque de pánico.
Mantén la calma, guía su respiración y recuérdale que pasará — tu presencia serena es la ayuda más poderosa durante un ataque de pánico.
El mayor regalo que puedes dar a otra persona es tu atención plena — deja el teléfono y escucha de verdad.
Cuando la búsqueda de sentido se estanca, la forma más rápida de avanzar es ser genuinamente útil a una persona.
Las relaciones que construyes a lo largo de tu carrera abrirán más puertas que cualquier currículum.
Antes de argumentar contra una idea, asegúrate de poder expresarla de una forma que sus defensores aprobarían.
La capacidad de cuestionar ideas sin dañar relaciones es una de las habilidades más valiosas que puedes desarrollar.
La retroalimentación efectiva es específica, centrada en el comportamiento y entregada en privado pensando en el crecimiento de la persona.
Enmarca tus solicitudes en términos de lo que le importa a la otra persona y la cooperación se vuelve natural en lugar de forzada.
Ser confiable, responsivo y genuinamente agradable para trabajar crea más oportunidades profesionales que la inteligencia pura.
Despide con claridad y honestidad, pero nunca le quites la dignidad a alguien en el proceso.
Antes de asumir que alguien quiso hacerte daño, considera que simplemente no estaba pensando.
El reconocimiento público construye a las personas; la corrección privada preserva su dignidad y tu relación con ellas.
Atacar el caracter cierra la conversacion; abordar el comportamiento especifico abre la puerta al cambio.
Ambos pueden tener razon sobre como vivieron el mismo evento -- la madurez es aceptar esto.
El reencuadre mas poderoso en un conflicto es pasar de "yo contra ti" a "nosotros contra el problema."
Cuando ganas mas que tus amigos, sugiere actividades de varios precios e invita ocasionalmente con gracia — evita que el dinero domine la amistad.
La verdad sin cuidado es un arma, no un regalo -- la honestidad necesita empatia para ser constructiva.
Los sentimientos no necesitan ser logicos para ser validos -- descartarlos como irracionales solo dana la confianza.