Las conversaciones difíciles empiezan con "Necesito decirte algo"
La parte más difícil de una conversación difícil son los primeros diez segundos. Una vez que empezaste, el impulso te lleva. El truco es tener preparada una frase de apertura simple -- algo como necesito hablar de algo que tengo en la cabeza o hay algo que he estado evitando decir. Sin preámbulos, sin tres días de preparación.
El momento importa: no embosques a alguien cuando esta estresado, agotado o a punto de irse. Elige un momento en que ambos tengan espacio. Y empieza con lo que sientes, no con una acusación. "Me he sentido distante" aterriza muy diferente que "Tu nunca tienes tiempo para mi".
La idea
Prepara una frase de apertura simple y empieza con lo que sientes, no con culpas -- lo más difícil es solo empezar.
Experiencia viva
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