Paracetamol e ibuprofeno en niños: la dosis viene del frasco, no de la memoria
La dosis infantil de paracetamol o ibuprofeno sale del peso y de la concentración de este frasco, un solo medicamento cada vez, y las tablas cambian según el país.
La dosis infantil de paracetamol o ibuprofeno sale del peso y de la concentración de este frasco, un solo medicamento cada vez, y las tablas cambian según el país.
En un envase importa el principio activo y su cantidad: dos marcas suelen ser una misma sustancia y el límite diario se cuenta sumando todo.
La fiebre, los dolores y la nariz que no para son la respuesta inmunitaria trabajando, y la mucosidad amarilla o verde es una fase normal del resfriado.
El resfriado se cura solo, así que las medidas caseras alivian los días en lugar de acortarlos; el médico hace falta si cuesta respirar o si hay empeoramiento.
Una enfermedad que se cura sola hace que casi cualquier remedio parezca eficaz: solo un grupo de control distingue la mejoría natural del efecto del tratamiento.
Resfriarse varias veces al año es habitual porque la inmunidad es específica de cada virus; lo que importa no es el número, sino las infecciones graves o repetidas.
El resfriado, la gripe y la COVID se parecen; la prueba sirve cuando puede cambiar el tratamiento, y ante señales de alarma la atención no espera al resultado.
Los remedios populares para el resfriado tienen evidencia escasa o nula; el resfriado se cura solo y las señales de alarma requieren un médico, no un suplemento.
El resfriado se transmite por gotas, por el aire de los interiores y por las manos, y se contagia antes de sentirse enfermo; el frío por sí solo no contagia.
Cuando alguien enferma en casa, ventilar, lavarse las manos, mantener distancia y usar mascarilla reducen el riesgo; el contacto no equivale al contagio.
Un porcentaje sin su punto de partida no dice a cuántas personas afecta. Conviértelo en «de cada mil», en un periodo concreto, antes de decidir cuánto preocuparte.
Siéntate, inclínate hacia delante y aprieta la parte blanda de la nariz sin soltar; si el sangrado es fuerte y no para, tras un golpe en la cabeza o con anticoagulantes, busca atención médica.
El resfriado es una infección viral que se cura sola y los antibióticos no la tratan; el médico hace falta si cuesta respirar o si algo empeora tras haber mejorado.
La sincronización lleva a todos tus dispositivos cualquier cambio, también borrados y daños. La papelera y las versiones solo dan tiempo; una copia de seguridad real va aparte, tus cambios no la sobrescriben y ya has probado a restaurarla.
Lava la herida con agua y jabón enseguida y haz que la revisen: si hace falta tratamiento contra la rabia depende del animal y del país, y no puede esperar a los síntomas. Una mordedura de serpiente requiere ambulancia.
Protege la cabeza, no lo sujetes ni le metas nada en la boca y cronometra. Al terminar, comprueba la respiración: si es normal, de lado; si no, emergencias y RCP. Una convulsión larga o la primera requieren ambulancia.
Desde otro dispositivo, marca el teléfono como perdido, bloquea la SIM, protege el correo y el banco, y denuncia el robo. Borra solo como decisión consciente —en Android se pierde el rastreo— y nunca persigas al ladrón.
Antes de firmar, busca en la póliza la suma asegurada, las exclusiones, la franquicia, los límites y tus obligaciones; si cambias de opinión, muchas pólizas dan un plazo corto para desistir.