Qué hacer cuando la vergüenza te invade
La vergüenza no se siente como una emoción, se siente como un hecho — la certeza repentina de que eres fundamentalmente malo y que todos lo ven. Esa certeza es el síntoma, no la verdad.
Nómbrala en voz alta — "esto es vergüenza" — lo cual ya crea distancia, luego cuéntale a una persona de confianza lo ocurrido, porque la vergüenza crece en secreto y se reduce en cuanto se dice en voz alta a alguien seguro. Por último, separa el acto de tu valor: puedes arrepentirte de algo que hiciste sin decidir que eso te define.
La idea
La vergüenza se siente como un hecho sobre quién eres, pero es solo un sentimiento — nómbrala, cuéntasela a alguien seguro y separa el acto de tu valor.
Experiencia viva
aún no hay historiasInicia sesión para dejar un comentario.
Aún no hay historias — sé el primero en compartir tu experiencia.