Los sentimientos fuertes hacen que la evidencia débil parezca fuerte
Las emociones altas bajan tu umbral de evidencia — cuando la certeza es más fuerte, el escrutinio importa más.
Las emociones altas bajan tu umbral de evidencia — cuando la certeza es más fuerte, el escrutinio importa más.
Optimizar un número a menudo destruye el valor que debía capturar.
El sesgo de lo reciente hace que el último evento domine tu pensamiento — los datos más antiguos suelen ser más representativos.
Natural es una descripción de origen, no un certificado de calidad.
El efecto de falso consenso te hace sobreestimar cuántos comparten tus opiniones — pregunta en vez de asumir.
La maldición del conocimiento hace que los expertos olviden cómo se siente la confusión — empieza desde el nivel del oyente.
La repetición hace que las afirmaciones parezcan ciertas — pero la familiaridad no es evidencia.
El efecto dotación te hace sobrevalorar lo que posees — la propiedad no es lo mismo que el valor.
El sesgo de normalidad hace que la estabilidad parezca permanente — prepárate mientras todo esté en calma.
El sesgo de autoridad nos hace confiar en títulos más que en razonamientos — evalúa el argumento, no el currículum.
El pensamiento de suma cero te limita — en muchas situaciones, ambas partes pueden ganar.
El efecto de encuadre hace que la misma información se sienta diferente — nota quién formula la pregunta y cómo.
El sesgo retrospectivo reescribe tu memoria — no lo predijiste, solo lo recuerdas así.
El efecto foco te hace creer que todos se dieron cuenta — casi seguro que no.
Que dos cosas sucedan juntas no prueba que una cause la otra — busca siempre factores ocultos.
El sesgo de negatividad hace que una cosa mala pese más que muchas buenas — corrígelo deliberadamente.
El efecto halo nos hace asumir que las personas agradables también tienen razón — separa el encanto de la competencia.
Una historia vívida no basta para establecer un patrón — no generalices a partir de un solo caso.