Qué hacer durante un apagón prolongado
Mantén la nevera cerrada, usa linternas, generadores solo al exterior y desenchufa electrónicos antes de que vuelva la luz.
Primeros auxilios, emergencias, prevención de fraude y seguridad personal. Qué hacer cuando las cosas salen mal — y cómo prevenirlas.
Mantén la nevera cerrada, usa linternas, generadores solo al exterior y desenchufa electrónicos antes de que vuelva la luz.
Pulsa la alarma, pide ayuda y espera con calma — nunca intentes forzar las puertas o salir de un ascensor atrapado.
Nada paralelo a la orilla, no contra la corriente — las corrientes de resaca son estrechas, solo necesitas escapar lateralmente.
Un retroceso repentino del mar significa que viene un tsunami — corre tierra adentro o cuesta arriba sin detenerte por nada.
Mantente al menos a 10 metros de cualquier cable caído — el suelo mismo puede conducir corriente letal sin tocar el cable.
Nunca corras de un oso — hazte el muerto con grizzlies, pelea contra osos negros y lleva spray anti-osos.
Deja de moverte en cuanto te des cuenta de que estás perdido — quedarte quieto en tu última posición acelera el rescate drásticamente.
Gírate hacia donde viniste, patalea hasta estar horizontal, súbete al hielo y rueda lejos — nunca te pongas de pie cerca del agujero.
Los pasos elevados canalizan el viento y los escombros a velocidades letales — una cuneta baja junto a la carretera es mucho más segura.
Una mochila simple con lo esencial para 24 horas junto a la puerta convierte evacuaciones caóticas en salidas tranquilas.
Una conversación de cinco minutos sobre puntos de encuentro, contactos y llaves de paso convierte una crisis familiar en una respuesta coordinada.
Dos puntos de encuentro acordados — uno cerca, otro más lejos — eliminan lo peor de una emergencia: no saber dónde está tu familia.
Escanea tus documentos importantes y guarda copias en la nube y con alguien de confianza — reemplazar originales sin copias es un calvario de meses.
Activa las alertas de emergencia en tu móvil y añade una app del tiempo — 2 minutos de configuración pueden darte horas de aviso que salvan vidas.
Una tarjeta física de emergencia en tu billetera habla por ti cuando tu teléfono y tu voz no pueden.
Configurar contactos ICE y una ficha médica en la pantalla de bloqueo toma dos minutos y ayuda a los rescatistas cuando tú no puedes ayudarte.
Tus vecinos son tus verdaderos primeros socorristas — conocerlos antes de una crisis asegura que nadie quede atrás.
Tres días de agua almacenada por persona es la preparación de emergencia más simple — y la que más agradecerás.